¿Quienes somos?

Somos una emisora cristiana con el único fin de proclamar la verdad del evangelio, a traves de música, programas en vivo, segmentos informativos y palabra de Dios. Transmitimos desde la Villa de Tejutla, San Marcos, Guatemala.

 

 

¿En que creemos?

Creemos en un único Dios, Jehová de los Ejércitos como nuestro Padre Celestial y creador, quien nos predestinó para cumplir un propósito perfecto en Él desde antes de la fundación del mundo. En el Espiritu Santo como nuestro consolador. En Jesús como hijo de Dios quien se humanó, vino a este mundo, nació de una virgen, realizó su ministerio conforme a la voluntad del Padre, murió por nuestros pecados, fue crucificado y resucitó al tercer día conforme a las escrituras. 

Nuestra visión

Ser un medio por el cual muchas personas puedan conocer a Dios, aprender más de Él y entregar su corazón a Él, para que crean en Jesús como su único y suficiente salvador, y confiesen con su boca que Cristo es hijo de Dios. Esto a traves de música con propósito, programas en vivo y segmentos informativos.

Nuestra misión

Proclamar la verdad del evangelio a toda la audiencia a traves de la frecuencia moderada 101.9 y por internet, enfoncandonos en alcanzar a la juventud con una programación fresca, llamativa, contemporanea y con música actual tomando a Cristo como eje principal de toda actividad operativa de la radio, y tomando también la proclamación del mensaje de salvación como base fundamental para programar los segmentos, música y programas en vivo que conforman la programación regular.

ACEPTA A CRISTO JESÚS COMO TU SALVADOR

Mucha gente reconocerá a Jesucristo como un buen hombre, un gran maestro, o aún un profeta de Dios. Estas cosas son definitivamente ciertas de Jesús, pero ellas en realidad no definen quién es Él. La Biblia nos dice que Jesús es Dios en carne, que Él llegó a ser un ser humano (vea Juan 1:1,14). Jesús vino a la tierra para enseñar, sanar, corregir, y perdonarnos, y aun más, para morir por nosotros. Jesucristo es Dios, el Creador, el Señor Soberano. ¿Ha creído usted en este Jesús? La Biblia nos dice que todos hemos pecado, hemos cometido actos malvados (Romanos 3:10-18). Como resultado de nuestro pecado, somos merecedores de la ira y el juicio de Dios. El único castigo justo por pecados cometidos contra un Dios infinito y eterno, es un castigo infinito (Romanos 6:23; Apocalipsis 20:11-15). ¡Esa es la razón por la cual necesitamos un Salvador! Jesucristo, vino a la tierra y murió en nuestro lugar. La muerte de Jesús, como Dios en la carne, fue un pago infinito por nuestros pecados (2ª Corintios 5:17). Jesús murió para pagar la penalidad por nuestros pecados (Romanos 5:8). Jesús pagó el precio para que nosotros no lo tuviésemos que hacer. La resurrección de Jesús de entre los muertos probó que Su muerte fue suficiente para pagar la penalidad por nuestros pecados. ¡Esa es la razón por la cual Jesús es el único Salvador! (Juan 14:6; Hechos 4:12) ¿Está usted confiando en Jesús como su Salvador? Mucha gente ve al Cristianismo como el asistir a la iglesia, la celebración de rituales, o el no cometer ciertos pecados. Pero eso no es el Cristianismo. El verdadero Cristianismo es una relación personal con Jesucristo. Aceptar a Jesús como su Salvador personal es poner su fe y confianza personalmente en El. Ninguno es salvo por la fe de otros. Nadie es perdonado por hacer ciertas obras. El único camino para ser salvo, es aceptando personalmente a Jesús como su Salvador, confiando en Su muerte como pago por sus pecados, y en Su resurrección como su garantía de la vida eterna (Juan 3:16). ¿Es Jesús personalmente su Salvador? Si quiereS aceptar a Jesucristo como Tu Salvador personal, díle a Dios las siguientes palabras. Recuerda, hacer esta oración o cualquier otra, no te va a salvar. Es solamente el confiar en Cristo lo que te puede librar del pecado. Esta oración es simplemente una manera de expresar a Dios tu fe en Él, y agradecerle por proveerte su salvación. Puedes repetir esta oración ahora – ‘Dios, sé que he pecado contra ti y merezco castigo. Pero Jesucristo tomó el castigo que yo merecía, y a través de la fe en Él yo puedo ser perdonado. Me aparto de mi pecado y pongo mi confianza en Ti para la salvación. ¡Acepto a Jesús como mi Salvador personal! ¡Gracias por Tu maravillosa gracia y perdón – el don de la vida eterna! En el nombre de Cristo, ¡Amén!’